Como parte de las acciones para reducir el riesgo de incendios forestales en el Corredor Biológico Canoas-Manantlán, brigadistas de SSA Marine México, la Asociación Mexicana de Profesionales Forestales (AMPF) Sección Colima, Colima-IMADES y la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR) llevaron a cabo el Curso-Taller de Diagnóstico Antropogénico en el Manejo del Fuego, una estrategia orientada a identificar las principales causas humanas que originan estos siniestros y fortalecer las acciones preventivas en la región.
El taller, realizado el pasado 30 de junio, reunió a 24 brigadistas de CONAFOR Colima, quienes participaron en una jornada de análisis y trabajo colaborativo para conocer los factores sociales y culturales relacionados con el uso del fuego en las comunidades asentadas dentro del corredor biológico.
Durante la inauguración, el coordinador de la Brigada Rural Comunitaria de SSA Marine México, Reynaldo Jacobo, explicó que este ejercicio forma parte de la Etapa 1 de la Estrategia de Prevención 2027-2030, cuyo propósito es fortalecer las capacidades del personal operativo mediante herramientas que permitan prevenir de manera más efectiva los incendios forestales.
A su vez, la bióloga Carmen Araceli Zamora Velázquez destacó que comprender los factores antropogénicos que intervienen en la generación de incendios permite diseñar acciones preventivas más integrales y eficaces, además de fomentar una mayor conciencia sobre el uso responsable del fuego.
En tanto, el presidente de la AMPF Sección Colima, José Manuel Castro Tamayo, señaló que el diagnóstico antropogénico constituye una herramienta fundamental para documentar y analizar las causas que propician el uso inadecuado del fuego, facilitando la toma de decisiones para disminuir la incidencia de incendios forestales.
Como parte de la capacitación, los participantes trabajaron en dos mesas de análisis coordinadas por la Brigada Rural Comunitaria de SSA Marine México y la AMPF, donde identificaron las principales problemáticas relacionadas con el manejo del fuego, analizaron sus causas y consecuencias, y elaboraron un árbol de problemas, instrumento que permitirá orientar futuras estrategias de prevención en el Corredor Biológico Canoas-Manantlán.
Las instituciones organizadoras señalaron que este tipo de actividades fortalecen la coordinación interinstitucional y la participación del personal de campo, elementos clave para proteger los ecosistemas forestales y reducir los riesgos asociados a los incendios provocados por actividades humanas.

