Columna | La Panga

Festejos patrios diferentes, el grito de dolores sin gente y desfile a la distancia…

Mayahuel Hurtado Ortiz

Este año todo fue diferente, primero, nos cayó de golpe la noticia de que en China la presencia de un virus estaba acabando con la vida de muchas personas, y cuando el mundo reaccionó ya era demasiado tarde, el virus se había propagado a tal velocidad que no tuvimos la capacidad de reaccionar ni de prepararnos. Al principio todo era caos, miedo, dudas, incertidumbre.

Después comenzó el confinamiento y tuvimos que retornar a los principios básicos de la sociedad, a permanecer en casa y salir solo lo necesario. Luego retomar los hábitos esenciales de higiene que hace algunos siglos imperaban, lo mismo los cuidados en casa, las escasas reuniones y cuidar la buena alimentación y la salud. Los hombres en algunas épocas llegaron a usar pañuelos, las mujeres sombrero con tul, se usaban guantes y se tenía un estricto cuidado de la higiene personal.

Han transcurrido meses y hay quien no cree que el Coronavirus, bien sea Covid-19 o Sars-Cov-2, existe y ha terminado con la vida de muchas persona, en algunos casos conocidos, amigos, compañeros de trabajo y en los más dolorosos, amigos. Hay quien no respeta protocolos de seguridad, medidas de higiene, porque cree que el Covid-19 es un invento de los gobiernos, la realidad es que diariamente la gente muere por esta causa y esta pandemia, ha venido a cambiar totalmente nuestras vidas.

Tuvimos festejos de cumpleaños a la distancia, por internet o con un número restringido de asistentes, eventos de fin de curso escolar o actos académicos de forma virtual, a través de las plataformas Zoom o google.met , por citar algunos ejemplos. Se inició el ciclo escolar sin la tradicional bienvenida en el patio cívico de la escuela, sin el ingreso a nuestras aulas; el maestro cambio el pintarrón o la pantalla por una proyección en Zoom, Google.met, Edmodo, Clasroom y los alumnos cambiaron el pupitre por un espacio en el comedor de su casa, por una mesa y silla en la recámara, por una mesa y silla en la cochera, la Tele se volvió la herramienta más importante del proceso educativo y las redes sociales por primera vez fueron utilizadas en más de 70 por ciento para fines educativos.

Cambiaron los festejos religiosos, ya no hubo misas, alabanzas, ni fiestas patronales o convivios en iglesias, ya no se permitió el acceso libre a las playas, llegó el momento en que definitivamente nadie podía salir de su casa y en países como España, el salir era causa de una multa, lo mismo el no usar la careta, mascarilla o cubrebocas. Las unidades deportivas dejaron de ser utilizadas para que niños, adolescentes y jóvenes se recrearan y se ejercitaran. Las citas al médico eran como parte de una necesidad urgente, el cuidado de las mascotas en el hogar se agudizó, porque por primera vez la familia estaba la mayor parte del día.

Pero la fiesta más importante del calendario también cambió, no podremos gritar el ¡Viva México! Reunidos en una plaza, jardín o explanada, ahora el tradicional Grito de Dolores será transmitido a través de la televisión, millones de mexicanos estaremos en casa, en algún lugar cuidando la sana distancia para festejar ése día tan importante que nos recuerda la libertad. En la Ciudad de México se realizará un grito sin gente y un desfile cuidando la sana distancia.

Las cifras de salud son desfavorables, en México las muertes avanzan cada día, en conferencia de prensa diaria, José Luis Alomía Zegarra, director general de Epidemiología, informó ayer que son 652 mil 364 casos acumulados y 69 mil 649 fallecimientos por Covid-19; mientras que en Colima se registraron 50 nuevos casos y 7 defunciones por Covid-19, con lo que Colima tiene 4 mil 074 casos y 494 decesos acumulados por esta causa.

Si esta difícil prueba no ha servido para cambiar la forma de ver la vida, de vivirla con cuidados, de ver cuan vulnerables somo ante un virus, si no ha sido suficiente haber padecido el dolor de ver morir a un familiar, o a un amigo, si la dureza de nuestros corazones no es suficiente para cuidarme yo, porque al hacerlo cuido a los demás, si no queremos volver a estar en una navidad juntos, abrazarnos, ver nuestras sonrisas, si no queremos regresar a los cumpleaños, a los bautizos a las reuniones entre amigos, entonces nuestras acciones, nuestra negligencia y falta de solidaridad para cuidar del otro, disparará las cifras de contagios y muertes, que bien sea Covid-19 o Sars-Cov-2, nos tendrá confinados y aprisionados mucho tiempo más.

LOS REMOS DE LA PANGA

REMAZO: excelente propuesta la que está haciendo Alfonso Cepeda el secretario general Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación al convocar a maestros, trabajadores , padres de familia y sociedad en general para que a partir de hoy viernes, a través de las Secciones 6 y 39 se habilite un centro un de acopio para recibir televisiones, radios, computadoras, tabletas electrónicas y teléfonos celulares, que sean donadas y serán destinadas a alumnos de las zonas de mayor rezago y pobreza del país, para que puedan continuar con sus estudios.

Sin duda alguna una propuesta inteligente, que ayudará en mucho a los alumnos que no cuentan con un dispositivo para hacer sus trabajos en esta etapa de educación a la distancia. ¡Enhorabuena!

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